Es un método ágil para desarrollar productos y servicios.
Permite una rápida exploración y feed-back. Provee un acercamiento balanceado al diseño, el cual incluye un diseño preestablecido junto con un tiempo limitado para entregarlo. El proceso es iterativo, por lo que se divide en secciones llamadas «sprints». Todas son de la misma duración y al final de cada «vuelta» se debería poder entregar un producto tangible; éste pasará por una evaluación por parte del «Scrum Master» y él decidirá si se acepta o no. Este Scrum Master tiene una voz final respecto al producto que se va a realizar.
Hicimos un proyecto en el cual pusimos a prueba la creación de un Scrum. La idea era crear una ciudad; sin embargo, al no tener información completa la ciudad tenía un diseño que mezclaba muchas épocas y no se veía de manera uniforme. De la misma forma realizamos sprints para que nos confirmaran como iban los proyectos.








